PRIMER LIBRO DE CATARSIS DEL CORAZÓN

lunes, 4 de julio de 2016

MIS LETRAS HÚMEDAS

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 04 De Julio 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero 


Mis Letras Húmedas


Estas letras húmedas que hoy te escribo;
Ahogadas por el dolor de tantas lágrimas,
Sólo quieren expresarle una onda tristeza;
A quien ha creado mencionadas lágrimas.

Intuyo que tu corazón tiene algo que contarme;
También sé que tus labios no quieren lastimarme,
Amor, las balas al corazón no pueden matarme;
Solamente nuestros recuerdos son los que arden.

Si te es necesario déjame muerto para liberarte;
Pues yo sé que algún día volveré a levantarme,
Pero por favor mi amor no vayas a lastimarme;
Suficiente es saber que has dejado de amarme.

Sólo letras húmedas brotan desde mis ojos;
No me arrepiento de haberme entregado a ti,
Y ya no importa que de mí queden despojos;
Pues fue maravillo haberme enamorado de ti.

Amor, sé muy bien que tú no quieres herirme;
Pero mis canas y mis arrugas saben más de ti,
Advirtiéndome que algo serio quieres decirme;
Y probablemente un adiós me tienes que decir.

No te preocupes amada mía por mis lágrimas;
Yo sé que ellas algún día dejaran de fluir por ti,
Esta intuición me acusa como un alma en pena;
Amor mío ¿Hay algo que tu corazón quiere decir?

Con las letras húmedas de mis lágrimas te escribo;
Yo intuyo que muy pronto me serás tan prohibida,
Ya no tendré permitido reposar en tu cálida alma;
Y también prohibido me será volver a tu vientre.

Y ya no tendremos nuestras acaloradas charlas;
Creo que ya no idearemos juntos nuestro futuro,
Creer que ayer suponíamos una vida fantástica;
Y ahora son solo sombras de un sueño impuro.

Adelante mujer ¡Consuma de una vez la trama!
¡Ya dispara por amor de Dios! ¡Tan sólo dispara!
¿No sabes que la duda mata al corazón que ama?
Pues solamente una verdad amarga nos ampara;
Mientras que la mentira y la duda sólo nos separa.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco de Juárez / 09 Junio 2016


domingo, 26 de junio de 2016

ADIÓS A MI PRINCESA PERVERSA

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 26 De Junio 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero 



Adiós A Mi Princesa Perversa


Desde la mesa de tu palacio hoy te escribo;
Esta carta que al parecer será de despedida,
No negaré que muy feliz me sentí contigo;
Mas hoy nuestra historia se quedó abatida.

Fuiste el dulce pecado de noches pervertidas;
No pusiste pretextos y tampoco mojigaterías,
Siempre fuiste servicial a todos mis encantos;
Pues del sexo arrancábamos los mejores cantos.

Yo sé que extrañaré nuestras dulces noches;
En las que nuestros cuerpos se consumían,
Ahora tendré que guardarme este frío llanto;
Así es el maldito destino con nuestras vidas.

Yo te juro por Dios mi Princesa Perversa;
Que tranquilizabas mi ser con tu presencia,
Que con sólo mirarte me llevabas a Marte;
Que con sólo abrazarte me sentía amarte.

Y con sólo tocarte con la retina de mis ojos;
Me era suficiente para saber de mi existencia,
Y quisiera que las horas jamás amanecieran;
Mas también sé que es excesiva mi insolencia.

¿Cómo no amar a quien se entregaba sin escusas?
¿Cómo no amar al ser que rompió mis ataduras?
Oh mi princesa perversa yo te amo sin premuras;
Pero yo te soy prohibido y por eso tú me acusas.

Ya no podré besas tus dulces labios mayores;
Ya no podré hacer vibras a tus labios menores,
Ya no podré contagiar a tus hermosos pezones;
Ya no podré hacer gritar a todas tus pasiones.

En tu vientre ya no podré gestar la algarabía;
Desde esta fría noche te has vuelto prohibida,
Deja que tome mis lágrimas entre mis manos;
Y hoy comenzaré a olvidar que nos amamos.

¡Adiós mi más hermosa Princesa Perversa…!


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco de Juárez / 07 Junio 2016


domingo, 19 de junio de 2016

PRINCESA INTERGALÁCTICA

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 19 De Junio 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero 


Princesa Intergaláctica


Yo era un habitante del planeta Desgracia;
Sobreviviente de situaciones apocalípticas,
Historias trágicas extraídas de mi infancia;
Memorias cifradas, encriptadas y elípticas.

Todo cambio con su llegada intergaláctica;
La conocí en el puente de viajes espaciales,
Mi corazón dilató ante su mirada galáctica;
El cosmos detenido entre seres espaciales.

Ambos tomamos nuestras respectivas naves;
Para emprender nuestros viajes universales,
Alrededor del sol bailamos como unas naves;
Así comenzaron nuestras aventuras espaciales.

Me enseño la maravilla de los agujeros negros;
Y la dulce humedad de las estrellas celestiales,
Mi vía láctea en ella dulcemente creó Luceros;
Una historia maravillosa para simples mortales.

Esa mujer es mi mundo, mi cosmos y mi ser;
Sólo en ella a mi universo lo siento desfallecer,
Sólo ella mi amada compañera del viaje sideral;
El cosmos me la dio para hacer el amor universal.

Ella me roba con sus labios todas mis estrellas;
Toda ella eyacula y fecunda amor en mi corazón,
Mi Princesa Intergaláctica es la Diosa más bella;
Ella ha secuestrado el manantial de mi vía láctea.

Princesa, escribe en mi cosmos la historia más bella,
Sólo tú puedes hacer posible nuestra utopía orgásmica;
Mujer ¡Solo tú eres mi amada princesa intergaláctica!
Yo ante tus pies solo soy tu más humilde astronauta.

Princesa, permite que nuestros universos se expandan;
Que ya no me importa que lleguemos al desgarramiento,
Amor, deja que nuestros cuerpos revienten en el Big Ban;
Hagamos una supernova orgásmica, cósmica, intergaláctica.

Solo en tu vientre es posible la teoría de la Panspermia;
Tu sublime presencia en mi vida el universo me premia,
Sólo tú eres la dueña de todas mis húmedas emociones;
Princesa, jamás te marches después de las explosiones,
Ven amor y hagamos galaxias de nuestras sensaciones.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 17 Abril 2016

lunes, 13 de junio de 2016

UNA DIOSA ENTRE LAS SOMBRAS

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 13 de Junio del 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Una Diosa Entre Las Sombras



Amarga era la historia de una Diosa;
Su Dios la mantenía en las sombras,
Él ya no le regalaba ni una sola rosa;
Los besos que le daba eran las sobras.

Su Dios se lo pasaba más en otra alcoba;
Mientras ella era abrazada por sombras,
Su vida cada día era lúgubre e ímproba;
Y harta del suplicio salió de las sombras.

Ella era la más hermosa de todas las rosas;
Solo marchita por el desprecio del esposo,
Y al sentir que había perdido su encanto;
Salió en búsqueda del que secase su llanto.

Visito universos, galaxias y dimensiones;
Pues su Dios no complacía sus emociones,
En la intimidad ya no latían sus corazones,
Sólo la tomaba para satisfacer sus pasiones.

Mas al caminar entre muros dimensionales;
Las tristes lágrimas de aquel poeta escucho,
Y se acercó dulcemente para contemplarle;
Le parecía el más bello canto de un ruiseñor.

Y sintió que aquellas letras la conocían;
Que aquél poeta solo para ella escribía,
Las lágrimas perfectamente describían;
Lo que en su hondo corazón ella sentía.

Y por un tiempo se mantuvo entre las sombras;
Pero el valor en su corazón la impulsó a actuar,
Se acercó al poeta disipando todas las sombras;
Desde entonces este poeta no la dejó de adorar.

Y todas las noches la Diosa acudía a la cita;
Pues del poeta buscaba ese amor tan literal,
Sus cuerpos se unían entre húmedas letras;
Aquello era amor sublimemente universal.

Esas quinientas noches fueron tan bellas;
Y fueron orgásmicas lluvias de estrellas,
La Diosa volvió a sentirse nueva y bella;
El poeta en su vientre la hizo ser doncella.

Pero esta historia de amor llego a su final;
Cuando el Dios se dio cuenta de la verdad,
Su ira recorrió todos los cielos y la tierra;
Burlado se sentía el que no la supo amar.

Lo lógico es que la Diosa se fuera con el poeta;
Mas volvió a la alcoba que había sido su prisión,
Y ahora ese Dios ni una noche a ella deja sola;
Evitando que ella no busque lo que él no le dio.

Mientras que en la tierra el poeta sólo se queda;
Con la promesa de que ella –“pronto volverá”–,
Pero el poeta no es idiota ¡Sabe que no volverá!
Hoy el poeta va acostumbrándose a esa soledad.

Como consejo: a tu esposa tú la debes de valorar;
Procura no dejarla sola tantas noches en la alcoba,
Porque en una sorpresa alguien ocupará tu lugar;
Recuerda que la mujer es princesa, reina y Diosa,
Pero en las sombras la puede atrapar la perversidad.

Por favor no la dejes tan sola o su corazón se envenenará…


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 17 Abril 2016 

miércoles, 8 de junio de 2016

OH DULCE PASADO

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 08 de Junio del 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Oh Dulce Pasado


Yo no negaré que he sido un pecador;
Y que también he traicionado al amor,
Nunca negaré que he sido un dictador;
A pesar de haber amado con tal clamor.

Y aunque sobren los dedos de mi mano;
Para contra cada una de mis injusticias,
Y que aún cuando a mí me falten dedos;
Para contar las felonías que me hicieron.

No es excusa para destrozar inocencias;
No tengo porqué envenenar existencias,
Por ello me oculto en el sombrío sigilo;
Aunque mi corazón pida a gritos auxilio.

Pero una desilusión ha vuelto a buscarme;
¿Acaso pretende volver a desilusionarme?
Por lo visto ella jamás llego a descifrarme;
Jamás vuelvo con quien llega a traicionarme.

De qué me sirven uno labios que volvieron;
De qué sirve la piel que otro aroma transpiro,
De qué me sirve la rosa que otros pervirtieron;
Si todos mis sueños un intruso ya los profirió.

Oh Pasado ¡Ya no intentes volver a mi lado!
Si después de mí alguien más te ha profanado,
La mera verdad no tengo deseos por saber de ti;
Oh mi dulce Pasado ¡Mejor márchate de aquí!

Pues si piensas que por amor te habré de perdonar;
Te recuerdo que el amor es ciego pero no estúpido,
Pues ese corazón que alguna vez llega a traicionar;
Tengo por experticia de que vuelve a decepcionar.

Y si con ésta traición he pagado algún pecado;
Entonces yo debo aceptar que me lo he ganado,
Pues no atañe cuántos amores nos traicionaron;
Sino cuánto dolor a un corazón le hemos causado.

Oh dulce Pasado ¡Mi olvido tú te lo has ganado!
Este corazón que floreció para ti, lo he calcinado;
De tus recuerdos, yo me canse de vivir agobiado,
Con un adiós ¡Ya no busques volver a mi lado!

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 06 Enero 2016