PRIMER LIBRO DE CATARSIS DEL CORAZÓN

domingo, 19 de junio de 2016

PRINCESA INTERGALÁCTICA

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 19 De Junio 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero 


Princesa Intergaláctica


Yo era un habitante del planeta Desgracia;
Sobreviviente de situaciones apocalípticas,
Historias trágicas extraídas de mi infancia;
Memorias cifradas, encriptadas y elípticas.

Todo cambio con su llegada intergaláctica;
La conocí en el puente de viajes espaciales,
Mi corazón dilató ante su mirada galáctica;
El cosmos detenido entre seres espaciales.

Ambos tomamos nuestras respectivas naves;
Para emprender nuestros viajes universales,
Alrededor del sol bailamos como unas naves;
Así comenzaron nuestras aventuras espaciales.

Me enseño la maravilla de los agujeros negros;
Y la dulce humedad de las estrellas celestiales,
Mi vía láctea en ella dulcemente creó Luceros;
Una historia maravillosa para simples mortales.

Esa mujer es mi mundo, mi cosmos y mi ser;
Sólo en ella a mi universo lo siento desfallecer,
Sólo ella mi amada compañera del viaje sideral;
El cosmos me la dio para hacer el amor universal.

Ella me roba con sus labios todas mis estrellas;
Toda ella eyacula y fecunda amor en mi corazón,
Mi Princesa Intergaláctica es la Diosa más bella;
Ella ha secuestrado el manantial de mi vía láctea.

Princesa, escribe en mi cosmos la historia más bella,
Sólo tú puedes hacer posible nuestra utopía orgásmica;
Mujer ¡Solo tú eres mi amada princesa intergaláctica!
Yo ante tus pies solo soy tu más humilde astronauta.

Princesa, permite que nuestros universos se expandan;
Que ya no me importa que lleguemos al desgarramiento,
Amor, deja que nuestros cuerpos revienten en el Big Ban;
Hagamos una supernova orgásmica, cósmica, intergaláctica.

Solo en tu vientre es posible la teoría de la Panspermia;
Tu sublime presencia en mi vida el universo me premia,
Sólo tú eres la dueña de todas mis húmedas emociones;
Princesa, jamás te marches después de las explosiones,
Ven amor y hagamos galaxias de nuestras sensaciones.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 17 Abril 2016

lunes, 13 de junio de 2016

UNA DIOSA ENTRE LAS SOMBRAS

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 13 de Junio del 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Una Diosa Entre Las Sombras



Amarga era la historia de una Diosa;
Su Dios la mantenía en las sombras,
Él ya no le regalaba ni una sola rosa;
Los besos que le daba eran las sobras.

Su Dios se lo pasaba más en otra alcoba;
Mientras ella era abrazada por sombras,
Su vida cada día era lúgubre e ímproba;
Y harta del suplicio salió de las sombras.

Ella era la más hermosa de todas las rosas;
Solo marchita por el desprecio del esposo,
Y al sentir que había perdido su encanto;
Salió en búsqueda del que secase su llanto.

Visito universos, galaxias y dimensiones;
Pues su Dios no complacía sus emociones,
En la intimidad ya no latían sus corazones,
Sólo la tomaba para satisfacer sus pasiones.

Mas al caminar entre muros dimensionales;
Las tristes lágrimas de aquel poeta escucho,
Y se acercó dulcemente para contemplarle;
Le parecía el más bello canto de un ruiseñor.

Y sintió que aquellas letras la conocían;
Que aquél poeta solo para ella escribía,
Las lágrimas perfectamente describían;
Lo que en su hondo corazón ella sentía.

Y por un tiempo se mantuvo entre las sombras;
Pero el valor en su corazón la impulsó a actuar,
Se acercó al poeta disipando todas las sombras;
Desde entonces este poeta no la dejó de adorar.

Y todas las noches la Diosa acudía a la cita;
Pues del poeta buscaba ese amor tan literal,
Sus cuerpos se unían entre húmedas letras;
Aquello era amor sublimemente universal.

Esas quinientas noches fueron tan bellas;
Y fueron orgásmicas lluvias de estrellas,
La Diosa volvió a sentirse nueva y bella;
El poeta en su vientre la hizo ser doncella.

Pero esta historia de amor llego a su final;
Cuando el Dios se dio cuenta de la verdad,
Su ira recorrió todos los cielos y la tierra;
Burlado se sentía el que no la supo amar.

Lo lógico es que la Diosa se fuera con el poeta;
Mas volvió a la alcoba que había sido su prisión,
Y ahora ese Dios ni una noche a ella deja sola;
Evitando que ella no busque lo que él no le dio.

Mientras que en la tierra el poeta sólo se queda;
Con la promesa de que ella –“pronto volverá”–,
Pero el poeta no es idiota ¡Sabe que no volverá!
Hoy el poeta va acostumbrándose a esa soledad.

Como consejo: a tu esposa tú la debes de valorar;
Procura no dejarla sola tantas noches en la alcoba,
Porque en una sorpresa alguien ocupará tu lugar;
Recuerda que la mujer es princesa, reina y Diosa,
Pero en las sombras la puede atrapar la perversidad.

Por favor no la dejes tan sola o su corazón se envenenará…


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 17 Abril 2016 

miércoles, 8 de junio de 2016

OH DULCE PASADO

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 08 de Junio del 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Oh Dulce Pasado


Yo no negaré que he sido un pecador;
Y que también he traicionado al amor,
Nunca negaré que he sido un dictador;
A pesar de haber amado con tal clamor.

Y aunque sobren los dedos de mi mano;
Para contra cada una de mis injusticias,
Y que aún cuando a mí me falten dedos;
Para contar las felonías que me hicieron.

No es excusa para destrozar inocencias;
No tengo porqué envenenar existencias,
Por ello me oculto en el sombrío sigilo;
Aunque mi corazón pida a gritos auxilio.

Pero una desilusión ha vuelto a buscarme;
¿Acaso pretende volver a desilusionarme?
Por lo visto ella jamás llego a descifrarme;
Jamás vuelvo con quien llega a traicionarme.

De qué me sirven uno labios que volvieron;
De qué sirve la piel que otro aroma transpiro,
De qué me sirve la rosa que otros pervirtieron;
Si todos mis sueños un intruso ya los profirió.

Oh Pasado ¡Ya no intentes volver a mi lado!
Si después de mí alguien más te ha profanado,
La mera verdad no tengo deseos por saber de ti;
Oh mi dulce Pasado ¡Mejor márchate de aquí!

Pues si piensas que por amor te habré de perdonar;
Te recuerdo que el amor es ciego pero no estúpido,
Pues ese corazón que alguna vez llega a traicionar;
Tengo por experticia de que vuelve a decepcionar.

Y si con ésta traición he pagado algún pecado;
Entonces yo debo aceptar que me lo he ganado,
Pues no atañe cuántos amores nos traicionaron;
Sino cuánto dolor a un corazón le hemos causado.

Oh dulce Pasado ¡Mi olvido tú te lo has ganado!
Este corazón que floreció para ti, lo he calcinado;
De tus recuerdos, yo me canse de vivir agobiado,
Con un adiós ¡Ya no busques volver a mi lado!

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 06 Enero 2016

lunes, 23 de mayo de 2016

LAS RAÍCES DE TU RECUERDO

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 23 de Mayo del 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Las Raíces De Tu Recuerdo


Jamás te negaré que tuve tanto miedo;
Cuando esta historia de amor termino,
Pues temía tanto al hecho de olvidarte;
Pero hoy sé que olvidarte es lo mejor.

Poco a poco se van muriendo las raíces;
Del corazón, tu recuerdo está muriendo,
Triste ver al amor que se va rompiendo;
De él solo van quedando las cicatrices.

Y hoy por fin te he vuelto a escribir;
Desde la cuidad de nuestro secreto,
Aquélla que oculta nuestro pecado;
Al que –“olvidar”– me había negado.

Y no negaré que algunos raigones duelen,
Pero muerdo mi corazón para soportarlo;
El olor de las cenizas los extraños huelen,
Y para alcanzar el duelo debo enfrentarlo.

Lo nuestro fue de esos amores extraños;
Que florecen entre la maleza del pecado,
Entre nosotros jamás existieron engaños;
Para ti solo quise ser tu amante enamorado.

Ahora solo sé que es mejor el olvidarte;
Mejor que seguir viviendo envenenado,
Solo entristece haber llegado a amarte;
Trozos de las raíces que aún me quedan.

Hoy, este roble que manaba de mi corazón;
Muestra del amor que una vez nos tuvimos,
Por fin se va marchitando su dulce canción;
Manda de un amor eterno que no cumplimos.

Mujer, si por tu mente ha pasado el “volver”;
Será mucho mejor que lo vayas descartando,
Un rechazo a tu corazón no lo vaya a romper;
Mi alma no vuelve con quien estoy olvidando.

Hoy por fin se marchitan las raíces de su recuerdo;
Y a nadie le recomiendo que las vuelva a revivir,
Son las raíces de un amor por el que casi muero;
Una historia de amor, imposible de volver a vivir.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 02 Enero 2016

viernes, 6 de mayo de 2016

DEMASIADO TARDE

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 07 de Mayo del 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Demasiado Tarde


Cuando te suplique que no te marcharas;
Me respondiste que era demasiado tarde,
Que alguien ya te había ofrecido las arras;
Aquellas que yo no me atreví a entregarte.

Han pasado ya tantos años de aquel día;
En que mi triste corazón fue aniquilado,
Días en los que mi alma aun no entendía;
Que su dulce sueño había sido destrozado.

Pero extrañamente ahora vuelves a buscarme;
Expresándome que no has dejado de amarme,
Mujer ¿Acaso pretendes volver a lastimarme?
Lo siento mucho pero no volverás a engañarme.

Pues ahora para ti ya es demasiado tarde;
De tus recuerdos he decidido marcharme,
Aun cuando en mi corazón tu amor arde;
La segunda vuelta no volverá a dañarme.

Ahora mi corazón ha decidido olvidarte;
Y mi decisión es más firme que la tuya,
No fantasees con que yo vuelva a amarte;
Pues dejé que tu recuerdo de mi ser afluya.

De nada sirve que yo vuelva a tu cobijo;
Hoy tus sueños alguien más los profanó,
Y a tu dulce miel alguien más la abrigó;
Y mi confianza hace mucho que partió.

Yo te aconsejo que continúes tu camino;
Yo ya no soy aquél que de ti se enamoró,
Niña ¡Entre tú y yo no queda más destino!
El castillo que te edifiqué ya se desmoronó.

Tu ausencia y tu desprecio lo derribaron;
Las suplicas no escuchadas lo calcinaron,
Son ruinas de éste corazón desconsolado;
Un corazón que soñó con morir a tu lado.

Honorable dama no me mal interpretes;
El consejo que te doy no sale del rencor,
A nuestro pasado simplemente no retes;
Hoy ya es demasiado tarde para los dos.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 07 Diciembre 2016