PRIMER LIBRO DE CATARSIS DEL CORAZÓN

sábado, 26 de septiembre de 2015

SI PUDIERA PLATICAR CON DIOS

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 26 de Septiembre del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Si Pudiera Platicar Con Dios



Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
No le reprocharía por mis fracasos y derrotas,
Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
Yo jamás le exigiría que sanara mis alas rotas.

Pues yo reconozco al culpable de mi derrota;
Reduzco la razón por la que mi sangre brota,
Y por qué su recuerdo a mi corazón alborota;
Aquél motivo por el cuál mi exhalar se corta.

Muy a pesar de esta sensación de impotencia;
¡Yo jamás le reclamaría mi amarga existencia!
Lo que hoy estoy sufriendo tuvo su advertencia;
Pero yo me aventure a amarla con insistencia.

Es mi obligación reconocer mi amarga realidad;
Que desde ahora caminaremos vidas separadas,
¡Reencontrarnos…! Solamente en la eternidad;
Su vida y mi vida, hoy han quedado desatadas.

Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
No le reprocharía por este paraíso sin colores;
Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
No le reclamaría el que marchitaran mis flores.

Yo soy culpable de que me habrase la tristeza;  
Y que estas lágrimas recorran todas mis venas;
Oh Dios ¡Tú no tienes la culpa de mi torpeza!
Solo yo soy culpable de portar estas cadenas.

Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
Le daría las gracias por devolverme al camino,
En el preciso punto donde yo erré mi destino;
Solamente el tiempo sanará este llanto salino.

Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
Solo le pediría dos cosas a mi divino creador,
Que en su manto me deje llorar lágrimas de adiós;
Que me abrace y que jamás me suelte mi salvador.

Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
Esto yo se lo pediría a mi celestial libertador,
Pues de mi amarga historia fallida al corazón;
Yo soy culpable ¡Solo yo debo ser el sanador!

Soy yo el que debe de vivir nuevas historias;
Para traspapelar estas agridulces memorias,
Soy yo quien debe continuar con esa euforia;
Pues Dios para mí ya tiene reservada la gloria.

Si obtuviera la oportunidad de platicar con Dios;
Solo le pediría que nunca me soltase de su mano,
Yo me encargaría de borrar a la mujer que amo;
Es mi culpa ¡Yo debo de enfrentar mis demonios!

Si tuviera la oportunidad de platicar con Dios;
Le pediría que me arrancara el miedo al amor,
Que de volverme a enamorar me encargaría yo;
Eso le pediría ¡Si yo pudiera platicar con Dios!


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 26 Septiembre 2015


viernes, 18 de septiembre de 2015

AMANT; MEA CULPA...

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 18 de Septiembre del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Amant; Mea Culpa…


Yo aprendí muchas amargas cosas de la vida;
Que hasta he perdido la virtud de poder llorar,
Éste triste corazón ha albergado tantas heridas;
Que hasta perdió la bendición de poder soñar.

Y sé que el que abandona a sus hijos y esposa;
Sobre él una rara enfermedad terminal reposa,
Que una dama entrometida en un matrimonio;
Cuando ella sea la esposa pagará ese demonio.

Y nos atrevemos a quejarnos por ser infelices;
Es una burla si nos erigimos sobre las cenizas,
¿A cuántos corazones hemos hecho infelices?
¡A cuántos corazones los hemos hecho trizas!

Hoy sé que la culpa de esta ruptura la tuve yo;
Al saberlo mis lágrimas por fin se silenciaron,
Esta vergüenza profana a éste corazón lo heló,
Ahora no emitiré nada porque culpable soy yo.

Hoy Septiembre derrama sus lágrimas por mí;
Pues de mis ojos la lluvia ya no puede emanar,
Ya que solo yo soy el culpable porque te perdí;
Pues a ti eterna enamorada no te supe valorar.

Mi dama ¡Una valiosa oportunidad me brindo!
La misma que este tonto no supo aprovechar…
Hoy esta triste soledad a mi corazón lo mordió;
Llantos el resto de mi vida tendré que cosechar.

Si fuimos imagen adonis de eternos enamorados;
Ahora solo seremos los afligidos, eternos odiados,
Recuerda tener mucho cuidado con lo que haces;
De este mundo ningún mortal sale muy triunfante.

Cuando en cama tu alma se sienta fría y desolada;
Solo reflexiona en tu pasado y encontraras tu cruz,
Recuerda cuántas almas tú dejaste desconsoladas;
Solo en el recuerdo de tus actos encontraras la luz.  

Y si en tu madures piensas que ya no te paso nada;
Yo te invito a que lo vuelvas a reflexionar otra vez,
Pues muy pronto tú serás padre o madre abnegada;
En tus hijos lo que hiciste en lágrimas te haz de beber.

Ahora sé que muy condenada ha quedado mi alma;
No supe cuidar y valorar a la mujer que tanto ame,
Y mi castigo será morir con el corazón en la helada;
Frío y sólo porque su oportunidad yo no aproveche.

Espero que Dios nos permita en la otra reencarnación;
Reencontrarnos y continuar  nuestra hermosa canción,
Oh Dios, hoy yo no merezco tu perdón ni tu redención;  
Sólo soy merecedor de esta soledad como mi prisión.

Si solamente ella era esa Reina que yo tanto anhelaba;
Mujer ¡Solamente tú de tu corazón me diste de beber!
Oh mujer ¡Yo fui un estúpido como no me lo esperaba!
Cuando llegue mi muerte solo tu nombre pronunciaré…

Mi peor castigo es el saber que ella ni siquiera piensa en mí;
Mientras que yo ningún día dejo de estar pensando en ella,
Y quisiera sollozar pero todas mis lágrimas ya las consumí;
Viviré con la tortura de saber que nunca volverá mi Doncella.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 18 Septiembre 2015

martes, 15 de septiembre de 2015

UNA AMARGA DECISIÓN TOMADA

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 15 de Septiembre del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Una Amarga Decisión Tomada


Esta trágica fábula habla de los enamorados;
Eran la pareja más poderosa sobre la nación,
Ella una reina; él, hombre de condecoración;
No hacía falta riqueza o gloria, tenían al amor.

Lo suyo era un amor que podía ser corroborado;
Desde que sus almas plenamente se entregaron,
Todos sus fríos y lúgubres temores se disiparon;
–“Amor”– Todos los extraños así lo calificaron.

Y mientras él jugaba y penetraba en su vientre;
Ella por los poros de sus labios destilaba amor,
Y los besos ¡Eran unos Besos tan apasionados!
De esos que solo se saben dar los enamorados.

Jugaban sus paladares temiendo no encontrarse;
Desesperados fervientemente por reencontrase,
Mutuamente estaban tan sedientos por amarse;
De fluidos emocionales, buscaban alimentarse.

Pero él que en su locura por el poder y la gloria;
Postergo una decisión que yacía en su corazón,
Laudo que le hubiera ungido la mejor victoria;
Antes que conquistar la plata tendría el corazón.

Él pretendía poder brindarle los mejores lujos;
Pero la hermosa dama solo lo quería a plenitud,
Mas su palabra de honor ya quedaba empeñada;
Y un compromiso tan importante con su nación.

Se aventuró a la empresa en contra de su corazón;
La dama muy desconsolada a su vuelta de marcho,
Y ambos con ese profundo hueco entre sus almas;
Así dividieron sus caminos, caos, destino y la razón.

Intrusos que se ensañaron haciendo polvo sus besos;
Cenizas a las caricias y cristal cósmico al bello amor,
¡Oh malintencionado duende del destino tan burlista!
Solo los distanciaste porque ninguno de los dos ganó.

Él en la cruenta batalla fue tremendamente derrotado;
Ella se entregó a otro sin sentirlo dentro de su corazón,
Él hoy derrama amargas lágrimas por su doble derrota;
Éste es el amargo precio por una equivocada decisión.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 15 Septiembre 2015

sábado, 12 de septiembre de 2015

SOLO FUI TU JUGUETE SEXUAL

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 12 de Septiembre del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Solo Fui Tu Juguete Sexual


Yo tenía temor de amar después de una traición,
Pero el corazón no obedece, en él no mando yo;
Con sus letras de poetisa, mi corazón conquisto;
¡Mentira! ¡Mentira! Solo caí en otra desilusión.

¿Qué mujer le escribe así de dulce a un varón?
No dude un segundo en entregarle el corazón;
De mi alma, mi virilidad y ser, ella se apropió,
Todas mis lágrimas y amargos recuerdos limpió,

Ahora sé que todo esto fue una dulce fantasía;
Solo fui su juguete sexual con el que se divertía,
Saciando sus pasiones, ella en mí se entretenía;
¿Por qué me enamoré si ella a mí no me quería?

Mientras trazo estas letras, mis ojos hacen coro;
Recorren mis mejillas estos diamantes que lloro,
Cristales de agua salada reventando sin decoro;
Oh mi Dios, ayúdame a olvidarla te lo imploro.

¿Acaso no contempló que yo no era de plástico?
Me dio sexo mas no el amor que estaba añorando;
Solo un juguete femenino abandonado en el ático,
Si supieran que volver a amar, lo estoy deseando.

Me duele tanto haber sido un simple consolador;
Para apartarla de sus obscuras noches de soledad,
Nunca imaginó que para mí ella era mi resplandor;
Sin ella ahora todo mi mundo vuelve a la vacuidad.

Mujer, para ti solo fui un juguete de tu diversión;
Me trataste como si fuese un muñeco sin corazón;
Una estructura mecánica para esa dulce ocasión;
Y yo que para ti lo entregue todo, hasta mi razón.

Oh Mujer ¿Por qué no vienes a apretarme la herida?
Pues necesito que compruebes si de plástico yo soy;
Mujer ¡Revisa mi instructivo y cámbiame las pilas!
O devuélveme a su estuche, mi enamorado corazón.

¡Mujer! Soy el hombre que por ti, solo amor destila…


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 12 Septiembre 2015

jueves, 10 de septiembre de 2015

ALICIA EN MIS PENSAMIENTOS

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 10 de Septiembre del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Alicia En Mis Pensamientos


Eres mi más dulce y maravilloso cuento de hadas;
Historia de un castillo y una princesa enclaustrada,
Eres tú bella dama vestida de azul llamada Alicia;
Tu imagen de Diosa tiene una encantadora delicia.

Me postro ante ti como tu más humilde escudero;
De todos tus dulces sueños quiero ser el primero,
Oh encantadora Reina del país de las maravillas;
Por favor permíteme enamorarte hasta de rodillas.

Déjame hacerte el amor con cada una de mis letras;
Y no vivas del pasado, que amargos recuerdos deja,
Por favor mi Diosa, entrégate al momento anhelado;
Adorarte y penetrar tu vientre es mi sueño adorado.

Dentro de ti se encuentra la esencia que me hechiza;
Solo en tu vientre encuentro el país de las maravillas, 
Déjame libre a tu niña que con lágrimas se esclaviza;
Y deja que en mi carne mueran todas sus pesadillas.

Sé que ella quiere decirme tiernas palabras al oído;
Para saciar todos sus húmedos sueños reprimidos,
Oh mi Diosa Alicia, que en el silencio he querido;
Desnudemos nuestros cuerpos y deseos oprimidos.

Ven, toma mi cuerpo y haz con él mil maravillas;
En tus manos posees tacto para anular pesadillas,
Oh mi noble Reina, yo tan solo espero tu permiso;
Si cruzaron nuestros caminos, mi Dios así lo quiso.

Permítame hundir mi paladar en su dulce vientre;
Para embriagarme en sus manantiales a torrentes,
Permítame penetrar su mundo de mil sensaciones;
Permítame interpretarle mis majestuosas canciones.

E interpretemos el vals de los amantes enamorados;
Para que nuestros sentimientos queden desnudados,
Eres tú mi Alicia y yo tu humilde vasallo hechizado;
Y unámonos en un solo beso que quede petrificado.

Oh mi Alicia, tú eres la más fina esencia del amor;
Déjame eyacular en tu vientre sueños multicolores,
Y acariciarte con mis letras y beber tus mil sabores; 
Amarte con mi alma es el más grande de los honores.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 10 Septiembre 2015