PRIMER LIBRO DE CATARSIS DEL CORAZÓN

sábado, 27 de agosto de 2016

NUNCA ESTUVE EN TU REALIDAD

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 28 De Agosto 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Nunca Estuve En Tu Realidad


Al ver la foto en la que estas con otro;
Mi corazón comprendió una realidad,
Que jamás ocuparía el lugar del otro;
Y que en realidad vivía una falsedad.

Y al verte estrechada junto a su cuerpo;
Mi respiración se me cortó a la brevedad,
Todas mis lágrimas recorrieron mi cuerpo;
Por este corazón que creó una falsedad;

Hoy comprendo que otro recorre tu cuerpo;
Hoy por fin comprendo toda mi fría realidad,
Que sólo me hice las ilusiones más absurdas;
Y con mis lágrimas pago mi ingenia futilidad.

Mira que creer que tú y yo seriamos eternos;
Mira que imaginar que íbamos a emparentar,
Que nuestros hijos serían hermosos y tiernos;
Que tú serías mi esposa en la dulce eternidad.

Yo quisiera saber cómo es que le has hecho;
Para poder arrancarme de toda tu realidad,
Y si sólo falseabas cuando decías amarme;
Porque no le encuentro lógica a mi realidad.

Pero dime cómo es que a otro pudiste entregarte;
Cuando tus labios decían amarme una eternidad,
Dime mujer cómo es que tú dejaste de amarme;
Porque también necesito arrancarte de mi realidad.

Cuando llega la noche me encierro en mi locura;
Porque mis letras no hacen otra cosa más que llorar,
Y es que aún recuerdo tu sonrisa y tu bella figura;
Por favor, qué me hiciste que no te puedo olvidar.

Aquí te dejo estas letras ahogadas en mis lágrimas;
Estas malditas lágrimas que aún no dejan de sangrar,
Pues tú probablemente ya te encuentres hoy casada;
Mientras este estúpido corazón aún no para de llorar.

Al ver esa foto, comprendí que nunca estuve en tu realidad…


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 13 Junio 2016

domingo, 21 de agosto de 2016

AMANTE DE SEÑORAS

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 21 De Agosto 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Amante De Señoras



Me eh convertido en el amante de señoras;
Abandonadas en el rincón de su habitación,
Allí donde esos esposos se han ausentado;
Donde sus esposos ya no les hacen canción.

Allí donde les interpreto orgásmicas canciones;
Canciones que hace mucho ellas no interpretaban,
Sus gargantas hacen alaridos de grade dulzura;
Dulzuras que estremecen a mi humilde corazón.

No importa que mi vida en ellas sea muy corta;
Yo sé que ellas algún día pronto me despedirán,
Reconozco que no puedo ser eterno en la historia;
Pero esa pequeña partitura solo la quiero disfrutar.

Aquí les entrego mi corazón a esas señoras;
Sólo les imploro que no me lo vayan a dañar,
Pues lo traigo herido de tantas falsas glorias;
Mejor la verdad antes que volverme a engañar.

Aquí les entrego mi cuerpo hermosas señoras;
Anhelando que con cariño me lo puedan besar,
Intuyo que probablemente no puedan amarme;
Pero nuestro final sólo mi divino Dios lo sabrá.

Que si a lo lago de la vida algo eh aprendido;
Es que nada es eterno y todo tiene un frío final,
Y que no debo de apegarme a lo más querido;
Porque algún día todo lo que amo se marchará.

Aquí estoy para entregarme a esas doncellas;
Que hace mucho sus labios dejaron de besar,
Permítanme amarlas y decirles que son bellas;
Permitan que hasta sus sombras pueda besar.

Ya no estamos para interpretar infantilidades;
Y lo que nos regale la vida debemos disfrutar,
Si un sólo segundo de sus vidas pueden darme;
Un solo segundo entre sus labios sabré disfrutar.

No les frustraré ni pediré rendición de cuentas;
Que la posesividad y los celos son cosa banal,
Para mí las mujeres casadas tienen su espacio;
En mi corazón una dama casada tiene libertad.

Pues para una señora es mejor disfrutar la vida;
Que perder ardientes momentos en trivialidades,
Yo soy el hombre que anhela sus experiencias;
Sólo la mujer madura a un hombre sabe amarle.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 13 Junio 2016


sábado, 6 de agosto de 2016

CONFIDENTE DE SU DESCONSUELO

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 06 De Agosto 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Confidente De Su Desconsuelo



Recuerdo aquél noviembre por la tarde;
Cuando nuestros caminos se cruzaron,
Intercambiando números que se ataron;
Naciendo en mí un amor que aún arde.

Los días venideros me sentía un niño;
Amando a una diosa con gran cariño,
Pero resguardabas un obscuro secreto;
Secreto que me hizo llorar como niño.

Pues tus caricias y labios no eran míos;
Ya que compartías con otro ese cariño,
Pero por el amor que te tuve te perdoné;
Conformándome con las migajas de tu ser.

Allí me mirabas recargado en la barda;
Y esperando a que aquél nunca llegara,
Lamentablemente a veces él me ganaba;
Y yo con las manos vacías me quedaba.

No se cómo pude quedarme con migajas;
No se cómo es que yo te entregue mi alma,
Pues aun con tu rostro de Ángel inocente;
A los dos ilusos solamente nos engañabas.

Pero preparé mis estrategias para ganar;
Y quitar de mi camino a ese adversario,
La artimaña resultó en todo lo planeado;
Y me sentí tu dueño locamente enamorado.

Pero este destino nos jugó una broma;
Como tu maestro escolar fui contratado,
Y públicamente el amor entro en coma;
El amor a escondidas no fue de tu agrado.

Por lo que tomaste la decisión del adiós;
Y yo por mi parte le reclamé a mi Dios,
¡Si había luchado tanto por tener tu amor!
¿Por qué debía quedarme en el desamor?

Tuvieron que trascurrir 7 años del adiós;
Para poder entender las obras de mi Dios,
Pues hoy que ella ya es casada para vos;
Me ha buscado para que sea su confesor.

Hoy entiendo que en su casa no hay amor;
Que el esposo elegido no le dice “te amo”,
Sólo hablan para revivir amargos reclamos;
Pero no hay dulzura, calor, ni un “te amo”.

Y yo como un iluso le dije que aún la amo;
Pero ella no quiso verme por temor al pecado,
Ella sólo quiere el consuelo de mi -“te amo”-;
Ella sólo quiere oír que es bella y que la amo.

Duele saber que para ella solo soy su consuelo;
Aquél imbécil que por el día le levanta su ego,
Mientras que en las noches otro apaga su fuego;
Duele ser el tonto confidente de su desconsuelo.

Hice el intento de citarla para poderla conquistar;
Pero ante su negativa yo sé que solo quiere jugar,
Y quiere que le diga palabras que en casa no oirá;
Quiere que le diga lo que de su esposo no recibirá.

Y yo seguiría con el intento de llevarla al altar;
De demostrarle que en verdad la quiero esposar,
Pero la experiencia me hace recordar su maldad;
Entre sus letras eh descifrado una amarga verdad.

Pues lo malo es que no soy el único al que busca;
Porque en sus propias letras ella lo ha confesado,
Que se la pasa todos los días adherida al teléfono;
Y preguntándole si es “bonita” a todo enamorado.

Por eso hoy he decidido tomar una decisión;
Y alejarme lejos de esta estúpida situación,
Al elegirme como su confidente se equivocó;
Pues por ella aún late mi estúpido corazón.

Ahora no me queda más que agradecer a Dios;
Que me la haya quitado desde aquella ocasión,
El camino que ella ha tomado es la perdición;
La verdad a mí ya no me gustaría ser su amor.

Yo jamás negaré que aún estoy enamorado;
De esa mujer que aun siento en mi corazón,
Pero sus malas costumbres no ha cambiado;
Es mejor que parta antes de perder la razón.

Amigo mío yo sólo un humilde concejo te dejo;
Que de tu esposa jamás desatiendas su corazón,
Pues si yo no quise aprovecharme de la ocasión;
Ella a otro truhan le llegará a entregar su “corazón”.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 13 Junio 2016


domingo, 31 de julio de 2016

AURORA AL CORAZÓN

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 31 De Julio 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Aurora Al Corazón


Recuerdo la noche en que volví a encontrarle;
Amor platónico al que no me atreví confesarle,
Pero el universo nos reunió para poder amarle;
Concediéndome el sueño de poder abrazarle.

En el Partenón de Grecia yo pude estrecharle;
Pero los morbosos se acercaron para apartarme,
Cuando quise alcanzarla ya no pude encontrarle;
Pero unas horas después el destino fue amable.

Casi a las puertas de mi casa volví a encontrarle;
Y con una dulce sonrisa ella volvió a saludarme,
Intercambiando datos ella se atrevió a invitarme;
Para pasar a su casa tan solo para poder amarle.

El miedo de que mi mundo fuera a desencantarle;
Se fue disipando con ese dulce corazón amable,
Su presencia era una aurora mágica e inigualable;
Mis rodillas se doblaron ante ella sólo para amarle.

Y sólo ella de mi triste pasado pudo arrancarme;
La doncella más hermosa para mí inconquistable,
Si no vivía junto a mí el ayer volvía a atraparme;
Pues sólo su aurora radiante podía consolarme.

Recuerdo los días que me paseaba por su cuarto;
Decorando cada rincón con mi desnudes intima,
Nuestros cuerpos y almas sanaron en ese parto;
Abortando todo aquello que al corazón lastima.

Allí yo pude beber de cada uno de sus labios;
El dulce néctar de la flor más bella y ardiente,
Y nuestro amor desconcertó a los durmientes;
Talvez los orgasmos insultaron a esos vientres.

Lamentablemente nuestra historia ha terminado;
Yo sé que jamás volveré a beber de su vientre,
Y jamás podré eyacular a mis hijos durmientes;
No vendrán a la vida los hijos del amor ferviente.

Hoy ya se va su aurora dejándome triste la mente;
Debo guardar mi textura y no volverme demente,
Pues sé que puedo caer en la locura por perderle;
Pero a la fuerza no puedo yo a un amor retenerle.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco de Juárez / 10 Junio 2016

lunes, 4 de julio de 2016

MIS LETRAS HÚMEDAS

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 04 De Julio 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero 


Mis Letras Húmedas


Estas letras húmedas que hoy te escribo;
Ahogadas por el dolor de tantas lágrimas,
Sólo quieren expresarle una onda tristeza;
A quien ha creado mencionadas lágrimas.

Intuyo que tu corazón tiene algo que contarme;
También sé que tus labios no quieren lastimarme,
Amor, las balas al corazón no pueden matarme;
Solamente nuestros recuerdos son los que arden.

Si te es necesario déjame muerto para liberarte;
Pues yo sé que algún día volveré a levantarme,
Pero por favor mi amor no vayas a lastimarme;
Suficiente es saber que has dejado de amarme.

Sólo letras húmedas brotan desde mis ojos;
No me arrepiento de haberme entregado a ti,
Y ya no importa que de mí queden despojos;
Pues fue maravillo haberme enamorado de ti.

Amor, sé muy bien que tú no quieres herirme;
Pero mis canas y mis arrugas saben más de ti,
Advirtiéndome que algo serio quieres decirme;
Y probablemente un adiós me tienes que decir.

No te preocupes amada mía por mis lágrimas;
Yo sé que ellas algún día dejaran de fluir por ti,
Esta intuición me acusa como un alma en pena;
Amor mío ¿Hay algo que tu corazón quiere decir?

Con las letras húmedas de mis lágrimas te escribo;
Yo intuyo que muy pronto me serás tan prohibida,
Ya no tendré permitido reposar en tu cálida alma;
Y también prohibido me será volver a tu vientre.

Y ya no tendremos nuestras acaloradas charlas;
Creo que ya no idearemos juntos nuestro futuro,
Creer que ayer suponíamos una vida fantástica;
Y ahora son solo sombras de un sueño impuro.

Adelante mujer ¡Consuma de una vez la trama!
¡Ya dispara por amor de Dios! ¡Tan sólo dispara!
¿No sabes que la duda mata al corazón que ama?
Pues solamente una verdad amarga nos ampara;
Mientras que la mentira y la duda sólo nos separa.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco de Juárez / 09 Junio 2016