viernes, 16 de enero de 2015

ME HACES SENTIR INMORTAL

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 16 de Enero del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Me Haces Sentir Inmortal

Oh mujer, solo tú me haces sentir inmortal;
Pues yo a tu lado me olvido de lo terrenal,
Solo tú inmortalizas a éste ser tan pasional;
Solo tú le das muerte al sentimiento infernal.

Déjame infringir el suicidio entre tus muslos;
Amor, déjame eyacular mi alma en tu vientre,
Oh mujer, deja que mi espíritu solo en ti entre;
Deja que mi sangre derrame en todo tu vientre.

Dulcinea, déjame provocarte una dulce muerte;
Solo tú asesinas a mis sentimientos ya inertes,
Solo tú me resucitas y me traes desde la muerte;
Que no pienso en otra cosa que no sea quererte.

Doncella, tan solo déjame saborearte la piel;
Déjame extraer cada gota de tu sublime miel,
Contigo mi vida ya no me sabe a simple hiel;
Déjame ¡Ya déjame ser ese amante más fiel!

Quiero sentir nuevamente tu exquisito vientre;
¡Revíveme; resucítame mujer! inmortalízame,
Dejad que mi espíritu y mi corazón, en ti entre;
Con cada beso, con cada caricia ¡Solo erízame!

Que morir dentro en ti es la más divinal muerte;
¡Inmortalízame! No soporto este corazón inerte,
Quiero sentir tu vientre y llenarlo de mis besos;
Quiero llevarte hasta el altar y llenarte de rezos.

Mi mundo sin ti, es arrebatado por las sombras;
Te dedico mis letras, versos, canciones y obras,
¡Ah mujer! Somete mis deseos en tus caderas;
Reencarna mis sueños que se volvieron Piedras.

¡Ábreme ya mujer! las puertas de tu vientre;
Y déjame morir en tu sexo, una y mil veces,
¡Resucítame! tráeme de nuevo, de la muerte;
Paravolver a sentirte; para volver a quererte.

No imaginas cuánta falta me hace tu presencia;
Mujer ¡Déjame convertirme en el Dios Tláloc!
¡Pues quiero arrancarte la lluvia de tu vientre!
Oh mujer, anhelo hacer que lluevas a torrentes.

Por favor mujer ¡Ya no tardes que quiero verte!
En mis brazos quiero que mueras dulcemente,
¡Acaso tú no vez que me vuelvo más demente!
¡Inmortalízame antes de que me devore la muerte!


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero 16/Enero/2015

viernes, 2 de enero de 2015

LO QUE EL AÑO ME ROBÓ

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 2 de Enero del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero

Lo Que El Año Me Robó

Tú te llevaste tantas cosas de mi vida;
Me arrancaste tantas veces el corazón,
Asesinaste tantas fantasías e ilusiones;
Y en el alma un nudo de desolaciones.

Te has marchado y doy gracias a Dios;
Que tu última hora esta noche concluyo,
Ahora solo pido a nuestro divino señor;
Fortaleza para hacer del año algo mejor.

Solo una oportunidad hecha bendición;
Y endulzare este año con gran oración,
Intérprete para mi hermano el hombre;
Este año en la historia dejare mi nombre.

Éste amargo año le duele tanto a mi alma;
En el corazón dejó petrificada decepción,
Huecos desoladores asesinaron mi calma;
Casi llego a perder la vida por depresión.

Llegue al fin de año por la gracia de Dios;
A punto estuve de perderme en una ilusión,
A punto estuve de perderme en el alcohol;
A punto estuve de desviarme de mi misión.

Desconozco las suertes del año que inicia;
Solamente fortaleza pido para enfrentarlo,
Para hacer de este año un verdadero regalo;
Ese tan anhelado regalo que debo cuidarlo.

A veces siento ese apretón en el corazón;
Por saber dónde está lo que mi alma perdió,
Hacia dónde voló lo que éste año me robó,
¿Para qué me torturo si ya me dijo adiós?

¡Por eso debo darle muchas gracias a Dios!
Porque al fin éste agridulce año se terminó,
Sé que jamás recuperare esas cosas perdidas;
Que hoy me dejan estas imborrables heridas.

Sin embargo estas llagas son las que forman;
Un gran conocimiento que ha quedado ahora,
Poder salir victorioso es lo que me conforma;
¡Para escribir un nuevo año, desde hoy es hora!


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero  01 de Enero del 2015

DOCE PUÑALADAS AL CORAZÓN

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 2 de Enero del 2015

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero

Doce Puñaladas al Corazón


Ese hombre acaba de llegar del infierno;
Atrapado se encontraba en el fuego eterno,
Por una herida de amor que parecía tierno;
Pero con una traición lo mando al averno.

Y así, aquella oscura noche del año nuevo;
Solo doce puñaladas al corazón le propinó,
Dando una puñalada por cada campanada;
Aquel recuerdo de su amada se difuminó.

Una puñalada fue por cada venenoso beso;
En el que con dulzura se bañaba su corazón,
La segunda puñalada lo libero de su prisión;
Con ella le dio muerte a esa férrea pasión.

La tercera para la idea de la reconciliación;
Aquella falsa fantasía de una tonta ilusión,
La cuarta para el fantasma de la negación,
Dejando en libertad a la dulce aceptación.

Con la quinta le dio muerte a esa fantasía;
De volver a ver a su bella dama algún día,
La sexta cuchilla que a su tacto le propinó;
El recuerdo de los cálidos brazos marchitó.

La séptima puñalada fue para esos sueños;
Que con esa triste desilusión se murieron,
La octava puñalada fue para sus resuellos;
Lamentos que al corazón solo lo hirieron.

Con la novena daga el último rezo dedicó;
Ese fue el último cántico que él pronunció,
Con el décimo, el purgatorio ya le acogió;
Así poco a poco del infierno él se despidió.

La undécima cuchillada fue para el temor;
Que a su corazón arraigaba como prisión,
Con el duodécimo dios le dio la redención;
¡Un aplauso para el hombre libre del amor!

Ese que hoy se encuentra en el purgatorio;
Y que muchas noches, lágrimas derramó,
De tristeza y pesadilla todo su repertorio;
Las estrellas del cielo fueron su auditorio.

Nunca en el mundo existió criminal alguno;
Que crimen inverosímil a Luzbel cautivara,
Doce puñaladas al corazón no lo hace ninguno;
A sus huestes exigió que la pena se le retirara.

A ese que con tal crimen el tártaro conquistó;
Ése que asesinando el corazón al señor se ganó,
Ante el patriarca del purgatorio ya se enlistó;
La noche del año nuevo el cielo le intercedió. 


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero 31 de Diciembre 2014



lunes, 29 de diciembre de 2014

NO QUIERO MORIR EN TU VIDA

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 29 de Diciembre del 2014

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero

No Quiero Morir En Tu Vida

Tengo tanto miedo de morir en tu vida;
Pensar que alguien asesine mi recuerdo,
Amor no imaginas cuánto me remuerdo;
¡Oh mujer, que nadie me borre de tu vida!

No quiero morir ¡No quiero salir de ti!
Ni un solo día, tú dejes de pensar en mí;
Sé bien que de tu mente yo no soy el amo,
Pero tú para mi eres la mujer que más amo.

Siento este temor palidecido y tétrico;
Sintiendo que ya camino entre muertos,
Pedazos de cadáveres, trozos de recuerdos;
Con los que yo endulce tus sentimientos.

Oh Dios, ya veo venir mi lúgubre féretro;
Sin una insignificante lapida en su memoria,
Lloro por no ser tan especial en su historia;
Y en pedazos me arrancaran de su memoria.

¿Cómo puedo evitar que tú me olvides?
¡Cómo podré yo evitar morir en tu vida!
Oh mujer; por favor arráncame ya la vida;
Antes que mis recuerdos muestren lividez.

Al Mictlan ya se dirige mi recuerdo espectral;
Tengo temor de que logren amarte mucho más,
No es egoísmo, yo quiero que seas muy feliz;
Pero tengo el temor de que tú te olvides de mí.

Aún recuerdo aquella fría y tenebrosa noche;
Cuando me pediste que no me olvidara de ti,
Era una advertencia de que te alejarías de mí;
Extraño esos dulces días de amor en derroche.

Desde entonces me condenaste a no olvidarte;
Amor, todo lo que hago es solamente recordarte,
Amarga penitencia pues quisiera de mí arrancarte;
Pero amor yo no soy un maestro en ese pétreo arte.

Ya mis brazos, labios y sexo no te pueden tocar;
Pero solo permíteme en tu vida un acto realizar,
Ahora que solo soy extraño y ajeno de tu vientre;
Amor, solo me conformo con eyacular en tu mente.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero /  29 de Diciembre del 2014   

ADIÓS NAVIDAD

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 29 de Diciembre del 2014

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero

Adiós Navidad

Ésta será la primera y última navidad;
Contemplando la estela de tu recuerdo,
Nuestra historia fue de bella natividad;
Hoy el corazón solamente me muerdo.

Hoy abandono el puerto donde te conocí;
Éste final triste jamás lo llegue a concebir,
Desato mis amarras, no quiero saber de ti;
Ésta será mi más lúgubre navidad sin ti.

Fueron las más bellas 365 noches en tu piel;
365 noches en que me embriagué en tu miel,
¡Pensaste que tu adiós no me habría de doler!
Casi un año y tus recuerdos no dejo de oler.

Ya me canse de este amargo sufrimiento;
A este puerto yo ya jamás habré de volver,
Ya no quiero tener por ti este sentimiento;
En el mar del olvido yo lo voy a envolver.

Ya me canse de reprimir pensamientos;
Los ahogaré en esas tierras de Neptuno,
Para mí solo son fúnebres resentimientos;
De ese corazón que amé como a ninguno.

Dejo el recuerdo de su piel, besos y sexo;
Mi corazón jamás le consagrará otro rezo,
Mis labios a su foto jamás darán otro beso;
Mi pluma ya no le escribirá más otro verso.

Olvidaré que naciste el día de los inocentes;
Y que en mi corazón dejaste anales hirientes,
Y olvidaré cada una de tus falsas promesas;
Pues de ti ya no quiero amargas sorpresas.

Mi corazón ya está tendido hacia la mar;
Aunque duele pero ya no te quiero amar,
Tu recuerdo a mi corazón lo envenenará;
Sé que en el mar otro amor él encontrará.

Un corazón que como él le ame de verdad;
Que sea un corazón sincero y sin maldad,
Que cuando diga –“Te amo”– sea realidad;
Que no lo pronuncie por simple formalidad.

Amor, ésta será la primera y última navidad;
En que mis lágrimas se las dejo a la vacuidad,
Vacío que en mi corazón dejaste con tu partida;
Oh amada inmortal, aquí te dejo mi despedida. 


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / 26 de Diciembre del 2014