domingo, 20 de julio de 2014

ORGASMO DE AMOR

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 20 de Julio del 2014

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero

Orgasmo de Amor


Mujer, tú me has despertado del sueño literal;
Leyéndome en tu intimidad me haces terrenal,
Eres mujer que se ha convertido en mi Diosa;
Yo solo quiero ser el esclavo de tu bella rosa.

Deja que entren al juego mis vasallos sentidos;
Para que te liberen todos tus deseos reprimidos,
Y permíteme ser el encantador de tus suspiros,
Que quiero complacer al último de tus respiros.

Deja que mi exhalar eyacule en tus bellos oídos,
Deja que mi exhalar encienda todos tus sentidos;
Deja que mi exhalar yerga los poros de tu cuello;
Oh mi Diosa, estremecerte la piel es lo más bello.

Musa mía, del olfato y el tacto es el acto seguido;
Con mi olfato, de tu boca secuestro algún quejido,
Traes en tu piel el aroma del palacio de Neptuno,
Amor por favor libérate ya de tu aletargado ayuno.

Deja que mis dedos jugueteros jueguen en tu piel;
Hasta hundirse en la rosa de la que emana tu miel,
Deja que recorran todo tu dorso hasta el occipucio;
Amor, deja que los dedos jugueteen al juego sucio.

Amor abrázame ¡Abrázame que quiero sentirte!
Como fiel siervo de tus instintos quiero servirte,
Corazón, llevas en tu piel finas perlas del amor;
Exquisito aroma a talco que enciende mi clamor.

Veo a los dedos jugueteros conducirte al climaterio;
Humedeciendo el punto génesis de tus pensamientos,
Haciéndome sentir un huésped más del cementerio;
Donde reposan los muertos pasionales sentimientos.

Me causa excitación sentir el palpitar de tu corazón;
Al hundir mi paladar en tu audición pierdo la razón,
Provocas preorgasmos al estremecimiento de tu piel;
Al besarte el cuello y absorberte el néctar de tu miel.

Me causa un éxtasis el besar su crepúsculo y tu rosa;
Empeñándome en provocarte desgarradores alaridos,
Y con delicadeza secuestrar cada uno de tus suspiros;
Provocando en tu rostro esos bellos gestos y gemidos.

Déjame ¡Déjame saborear cada centímetro de tu piel!
¡Déjame embriagarme con el dulce néctar de tu ser!
Déjame ¡Déjame recorrer tus montañas, valles y montes!
Déjame bañarme con las cálidas aguas de tus cenotes.

¡Oh mi amor! Con tus labios has tomado preso a mi ser;
Producto de dilataciones y vibraciones que te provoqué,
Soy tu humilde siervo que solo busca hacerte sentir mujer;
En cada bocado que me das –“un te amo”– logro entender. 

Amor mío, interpretemos la melodía de los enamorados;
Todo al mismo tiempo, todo en un mismo movimiento,
En éste baile sexual terminemos eternamente enredados;
Éste tu fiel sirviente vive hechizado a tu encantamiento.

Oh mi Diosa, estoy aquí para ser tu más fiel misionero;
Hagamos oro del sexo, tú mi alquimista, yo tu minero,
Amor, cabalga sobre mí por los valles de Venus y Eros;
Mostrémosles que en el arte del amor, somos pioneros.

No mi amor, ¡Nunca jamás dejaré de cabalgar contigo!
Y provocarte mil orgasmos de la luna al sol por testigo,
Déjame juguetear en tus cenotes, acariciarte tu pistilo;
Eyacular en tu crepúsculo y respirar dentro de tu oído.

Déjame deleitarme con el dulce de los labios de tu rosa;
Déjame enredarme en tus pétalos mi amante candorosa,
Amor mío, tú eres un exquisito manjar para los dioses;
Oh, me encanta estremecerte con cada uno de mis roses.

Movamos nuestras caderas entre compasada rítmica;
Pasemos de la suavidad a la eufórica sin miramientos,
Dilatemos a los pistilos a sus máximos rendimientos;
Hasta que se nos extinga la voz y nos quede la mímica.

Oh… amor, siento la humedad con que tu rosa me recibe;
Tan cálida, radiante; mas quedo embrujado a su perfume,
Mi ser entre los pétalos delicados de sus labios se percibe;
Mi vientre ya siente la forma placida en que lo comprime.

Oh mujer, mis sentimientos por ti son finamente reales;
En tus ojos revelas las convulsiones de tus manantiales,
Es el agua que te corre todo tu cuerpo hasta los canales;
Y hacer brotar de tu rosa mil cosquilleos interminables.

Quiero morir mil veces contigo en un orgasmo de amor;
Que cuando dos corazones se derraman al mismo tiempo,
Ambos dan fe de que verdaderamente se están queriendo;
De que ambos se aman y que nunca los separará el tiempo.

Déjate asesinar en un solo orgasmo para llevarte al paraíso;
Incauto aquél que a su diosa un orgasmo no pueda provocar,
El titulo de hombre y de fiel siervo se le debería de revocar;
Pues fui creado para llevarte a ti mi diosa al paraíso terrenal.

Si tú deseas que éste amante vuelva a erizarte la piel,
Bese tu cuello y eyacule en tu exquisito ser de mujer,
En este escrito se encuentra atrapado tu amante fiel;
Tan solo invócame con tu susurro al volverme a leer.




Autor: Emilio Nahín Rojas Madero   /   19 de Julio 2014

viernes, 11 de julio de 2014

CUANDO UN SAMURÁI AMA



Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 11 de Julio del 2014


Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



Cuando un Samurái Ama

A pesar de ser un valeroso guerrero;
Y salir victorioso de las mil batallas,
En el amor sufre el amargo destierro;
El amor de su vida hoy le pone vallas.

Al ser obligado a tomar una decisión;
Entre la mujer que él ama y su honor,
Adiós le tuvo que decir en decepción;
Pues él ante su Dios tiene una misión.

Hoy el samurái camina sin corazón;
Lo dejo en manos de sublime amada,
Sus ojos cabizbajos perdieron la razón;
Se encuentra perdido sin su adorada.

El fantasma de sus recuerdos lo atrapa;
Lo mantiene tan atado entre sus garras,
Su corazón ha caído en la peor trampa;
Son amargas y dolorosas esas amarras.

Por ello se enlista en cualquier batalla;
Busca adversario que desgarre su alma,
Un enemigo que sea superior a su talla;
Que la vida le arranque y libere su alma.

Se ha convertido en un suicida del amor;
Ya no tiene ganar de vivir sin ese candor,
Mas la furia de su espada es más victoriosa;
Dejarse asesinar no es una acción honrosa.

Nadie sabe de dónde proviene su fuerza;
En el campo de batalla deja su destreza,
Nadie sabe que al anochecer solo le reza;
A esa dama de cuyo corazón es su presa.

Sus lágrimas bañan la hoja de su espada;
En la que se refleja la imagen de su amada,
Fantasma de su adorada que lo acompaña;
Hoy buscar la muerte es su única campaña.

Ya ha preparado las maletas para partir;
Este suicida se ha disfrazado de mártir,
Dejándole un mundo mejor como regalo;
A la mujer que no pudo seguir su legado.

DALO
Autor: Emilio Nahín Rojas Madero    11 de Julio del 2014

viernes, 4 de julio de 2014

MI BELLA PLEBEYA

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 04 de Julio del 2014

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Mi Bella Plebeya



Yo que nací bajo el título del Dios del amor;
Fui envenenado con el veneno de la traición,
De damas mundanas que solo dieron clamor;
Ahora mi corazón dilucida una triste canción.

Todas ellas solo me usaron para enaltecerse;
Pues les concedí títulos de reinas y princesas,
De ángeles y diosas, haciéndose robustecerse;
Y todas mis fantasías a ellas quedaron presas.

Por amor yo las exalte, enaltecí y las divinicé;
Para que con su amor protegieran mi corazón,
Pero ésa su amarga traición jamás yo la divisé;
Con tantas tristezas y rabias yo perdí la razón.

Eran súcubos disfrazados de doncellas dulces;
Eran demonios femeninos de fuego y de hielo,
Congelando y calcinando  mis hermosas luces;
Dejando este corazón verter lagrimas del cielo.

Y a ti que no te edifique construcción alguna;
Y ni siquiera me pediste que te bajara la luna,
Tú mi plebeya que de amor te tenía en ayuna;
Solo tú damisela has luchado como ninguna.

Yo que nunca te di títulos de la magnificencia;
En mi corazón has ganando una onda presencia,
Yo que te he negado el nombramiento de diosas;
Solo contigo mi corazón siente esas mariposas.

Oh mi bella plebeya, por mí empuñas el sable;
Asesinando mis recuerdos no tan detestables,
Oh bella plebeya ¿Por qué conmigo eres afable?
Si mi corazón contigo no ha sido tan amable.

Oh amor mío, te has convertido en mi plebeya;
De las galaxias y universos tú la rosa más bella,
Asesinas el recuerdo de cada maldita doncella;
Con tu amor, en baúl de plomo el dolor se sella.

Solo tú has levantado los despojos de éste rey;
Solo tú te has atrevido a entregar la vida por él;
Solo tú has permitido que él fecunde en tu ser;
Solo tú has ganado el preciado título de mujer.

Yo nunca te construiré palacios ni templos;
Tampoco lujosos altares o bellas sinagogas,
Tú ocuparas mi trono en todos los tiempos;
Has ganado, a mi corazón tú no lo ahogas.

Retírense, ¡retírense demonios del infierno!
Que éste sublime corazón ya tiene una dueña;
Es la bella plebeya que me da su amor tierno;
Es la dama más humilde, hermosa y risueña.

Y si alguna vez yo he provocado tus lágrimas;
A pesar de ser un Dios solo perdón yo te pido,
No es fácil renacer de entre las amargas rimas;
Bella plebeya, a mi vida tú le has dado sentido.

SABE 


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero  04 de Julio 2014

jueves, 3 de julio de 2014

PROFECÍA DIVINA

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 03 de Julio del 2014

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Profecía Divina


¿Cómo caminar con tantas heridas?
¿Cómo caminar con historias rotas?
¿Olvidando a las personas queridas?
Y ¿Cómo es que olvido mis derrotas?

No, jamás olvido las caídas y derrotas;
Y jamás olvido a las personas queridas,
Siempre he caminado con mis alas rotas;
Solo simulo que no me duelen las heridas.

En la vida no se deben detener tus pasos;
Que el mundo por ti jamás se ha de detener,
Al pasado no le importa el amor que diste;
Para qué guardarle luto a lo que perdiste.

Recuerda que para ganar hay que perder;
Los designios de Dios debes comprender,
Lucha por preservar al amor en tus manos;
Pero no te aferres a los sueños tan vanos.

Y si piensas que el suicidio debes tomar;
Es la peor vía por la que no debes caminar,
Ya que tu cadáver en algún pozo yacerá;
Mientras tu amor con otro corazón dormirá.

Si sientes que el mundo te da la espalda;
Nunca debes pensar en agacharle la cara,
A él le dolerá más ésa tu jubilosa mirada;
Sonríele aunque la actuación te salga cara.

Y si sientes que el amor no nació para ti;
Enfoca los proyectos que están por venir,
No debes respirar aire tan solo para vivir;
Deja tu huella en la historia y el porvenir.

Que Dios trae una profecía divina para ti;
Esfuérzate que él se esfuerza solo por ti,
Tenacidad y paciencia tú le debes invertir;
A tu mala racha así la habrás de convertir.

Tal vez tengas que esperar muchos años;
Para que la profecía divina sea concedida,
Para que Dios cicatrice todas tus heridas;
Pero créeme y mantén esta idea concebida.

Pues llegará ese momento entrada tu vejes;
Cuando a ti llegue algún sublime amanecer,
Donde te encontraras con lo que creó tu ser;
En un abrazo de los hijos que están por nacer.

Y cuando tus hijos ya maduros te abracen;
Sentirás unirse tu corazón que hoy se parte,
Y sentirás cicatrizarse tus amargas heridas;
Y sentirás cómo se cristalizan tus recuerdos.

Y tu garganta en júbilo gritara a los vientos;
–“Valió la pena soportar tantos tormentos”–,
Resiste que por ti vendrán mejores momentos;
Que los amargos se los llevaran los vientos.

Debes dejar libre a quien ya no puede amarte;
Húndete en el llanto pero vuelve a levantarte,
Que para poder vivir es preciso el dejar morir;
Todo aquello que amas y sólo te hace sufrir.

Que la promesa divina al aire esta ya echada;
Donde tarde que temprano llegará tu Dharma,
Para bendecirte con tu propio sueño de hada;
Que la paciencia hoy sea tu única mejor arma.

NAMASTE…



Autor: Emilio Nahín Rojas Madero 03 de Julio 2014

martes, 1 de julio de 2014

LITZY GETSEMANÍ

Fecha de Publicación:
Acapulco de Juárez, Gro. Méx. 01 de Julio del 2014

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero

Litzy Getsemaní



Litzy Getsemaní llevas por nombre;
“Amor de Dios en el huerto de Cristo”
Tú llevas por muy sublime significado;
Amor que tus padres se han entregado.

Eres el bello ser que tanto esperamos;
Ilumina la vida de los que nos amamos,
Culmina los sueños que comenzamos;
Nunca dudes que nosotros te amamos.

Lucharemos para estar siempre a tu lado;
Pues eres el lucero que nosotros creamos,
Eres la reina escarlata de un sueño adorado;
Eres carne y sangre de quienes te creamos.

Recuerdo la mañana que venias al mundo;
Lágrimas en el dulce rostro de mi amada,
Dolor e impotencia del que casi me hundo;
Pero la flaqueza aquí no era tan ameritada.

Mi reina escarlata no te atrevas a fallar;
El camino no es fácil hay días que lloraras,
Juro que si llegas a perderte te habré de hallar;
Con los valores de tu madre sé que triunfaras.

Recorrí el mundo entregándome tantas veces;
Buscando encontrar a sublime mujer sinigual,
Y sé que encontré para ti una madre ejemplar;
Y te defiende con su vida, del mundo terrenal.

Lucharemos para darte un espíritu de reina;
En rana o princesa de sapos evita convertirte,
Esos caminos son tortuosos para ti mi reina;
Pues esos perversos corazones podrían herirte.

Nunca permitas que derrumben tus sueños;
Nunca escuches a las lenguas envidiosas,
Pues buscaran que languidezcas en resuellos;
Mas tu lugar está entre las hermosas diosas.

Dios, en sus XV Años quiero estar presente;
Dios, ayúdame a entregarla ante ti en el altar,
Ella continuará con la historia de mi presente;
Jubiloso me harás sentir postrado en mi altar.

Reinita, te juro que nunca te habré de fallar;
Que gastaré hasta la última sangre de mi ser,
Creándote un mundo de oportunidades a hallar;
Pues eres tú mi dulce estrellita hecha mujer.

Permíteme ser por ahora tu príncipe azul;
Permíteme ser tu compañero de vals y juegos,
Permíteme pintarte un mundo de color azul;
Permíteme que te enseñe a dominar tus egos.

Pues espero que te conviertas en una reina;
Humilde, cándida, enamorada y compatriota,
Con tu carácter y valores conviértete en diosa;
De todo el mundo tú serás la más bella rosa.

LGRS


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero    01 de Julio del 2014